Cirugía Bariátrica y Metabólica
La cirugía bariátrica es considerada parte de una
estrategia terapéutica que incluye cambios alimentarios (calidad-cantidad de
comidas y hábitos de conducta) e incremento en la actividad física. De esta
manera se logra que el paciente ingiera menores cantidades de alimento al
restringir el tamaño del estómago y/o la absorción de los alimentos.
Esta
cirugía aproxima al paciente a su peso ideal, mejora y hasta puede curar las
enfermedades asociadas a la obesidad.
Se indica como alternativa cuando el paciente ya ha realizado
otros tratamientos (no quirúrgicos) no habiendo podido solucionar su problema
de obesidad. El objetivo de esta cirugía
es disminuir el aporte energético y la formación de grasa corporal y estimular
el consumo de la ya formada, bajo dos principios: la restricción o reducción de
alimentos ingeridos (regular la ingesta), reducción del apetito y lograr una
modificación en la absorción de los alimentos ingeridos.
Cuál
será la técnica más apropiada a las necesidades del paciente es un tema que debe
ser definido específicamente con el cirujano para evaluar pros y contras, riesgos
y formas de llevarla a cabo.
Toda
cirugía tiene riesgo y la cirugía bariátrica, que es una cirugía mayor, no es
una excepción. Sin embargo, las técnicas quirúrgicas aplicadas actualmente,
junto a la especialización de los profesionales intervinientes, han logrado que
tales riesgos disminuyan notoriamente.
Sin embargo, en todos los casos, cada cirujano debe explicar los riesgos
de la operación que realice.
Un
elemento esencial es la evaluación previa: en la consulta con el médico especialista
el paciente recibirá una explicación detallada de las
características de la cirugía, de sus riesgos y sus beneficios. Además, un
equipo multidisciplinario estudiará y diagnosticará al paciente en los aspectos
clínicos, nutricionales y psicológicos, a fin de que esté en la mejor condición
para enfrentar la intervención, el período post-quirúrgico y el proceso de
cambio de hábitos alimentarios, necesario para que la terapia proporcione los
resultados buscados.
Las operaciones restrictivas gástricas necesitan educación,
motivación y cooperación del paciente para mantener una adecuada ingesta de
proteínas, calorías, minerales y vitaminas. A los 3 meses suele haber un
moderado déficit de proteínas que desaparece al año, cuando ya se ha
restablecido el peso definitivo.
Luego de cualquier intervención quirúrgica restrictiva el paciente deberá aprender a comer “de otra manera”: además de limitar la cantidad de alimentos que ingiere, es importante que aprenda a masticar muy bien, lentamente, para evitar los vómitos. En los primeros meses posteriores a la cirugía probablemente el médico le indique suplementos vitamínicos para evitar que desarrolle déficit de hierro, anemia, vitamina B12, calcio y vitaminas liposolubles. Es muy importante que el paciente cumpla con hacer un seguimiento analítico continuo, tal como lo acordó con su médico tratante, para poder reponer posibles déficits.
Luego de cualquier intervención quirúrgica restrictiva el paciente deberá aprender a comer “de otra manera”: además de limitar la cantidad de alimentos que ingiere, es importante que aprenda a masticar muy bien, lentamente, para evitar los vómitos. En los primeros meses posteriores a la cirugía probablemente el médico le indique suplementos vitamínicos para evitar que desarrolle déficit de hierro, anemia, vitamina B12, calcio y vitaminas liposolubles. Es muy importante que el paciente cumpla con hacer un seguimiento analítico continuo, tal como lo acordó con su médico tratante, para poder reponer posibles déficits.
La cirugía metabólica deriva de la cirugía bariátrica, y en los últimos años ha sido un gran avance en el tratamiento de la Diabetes Mellitus tipo II, que es una enfermedad altamente asociada a la obesidad. La obesidad disminuye la expectativa de vida de los pacientes que la padecen por estar estrechamente relacionada con enfermedades cardiovasculares, lesión de nervios periféricos, ceguera e insuficiencia renal. La cirugía metabólica es la aplicación de las técnicas quirúrgicas utilizadas en la cirugía bariátrica a pacientes con Índice de Masa Corporal (IMC) de 30 a 35 y obesidad severa IMC 35 a 40, que padecen diabetes Mellitus tipo II que no logran alcanzar los niveles deseados de glucemia a pesar de haber seguido un correcto tratamiento médico clínico.
Actualmente
este tipo de cirugía está avalada por las Sociedades Científicas para aquellos
pacientes que padecen de diabetes tipo II y obesidad severa (IMC mayor de 35).
Recuerde que la incorporación de ejercicios físicos
periódicos lo ayudarán a mantenerse saludable, con un peso adecuado de por
vida. El tratamiento de la obesidad y el sobrepeso conlleva gran dificultad por
su complejidad y cronicidad siendo necesario introducir cambios permanentes en
los hábitos de vida relativos a la alimentación y a la actividad física.
Para recibir mayor información,
comuníquese con profesionales del
Servicio de Cirugía Bariátrica y Metabólica
del SAP, teléfono (0343) 4200200

