jueves, 10 de julio de 2014

Celiaquía: Conocer más es poder vivir mejor



Servicio de Nutrición
Celiaquía : Conocer más es poder vivir mejor


¿Qué es?:


La celiaquía es la intolerancia permanente al gluten, conjunto de proteínas presentes en el trigo, avena, cebada y centeno (TACC) y productos derivados de estos cuatro cereales.   
Esta intolerancia produce una reacción al ingerir estas proteínas, que daña el revestimiento del intestino delgado e impide la correcta absorción de partes de los alimentos que son importantes para estar saludables.  La mucosa intestinal se ve afectada debido a que se atrofian las vellosidades del intestino delgado, lo que altera o disminuye la absorción de los nutrientes de los alimentos (proteínas, grasas, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas). Se produce entonces el clásico cuadro de mala absorción.
Se define a la celiaquía como una condición autoinmune, es decir que el sistema de defensa de los celíacos reconocería como "extraño" o no perteneciente al organismo, al gluten, y produciría anticuerpos o "defensas" contra el mismo. Estos anticuerpos provocarían la lesión características en el intestino.

¿Quiénes la padecen?

La celiaquía se presenta en personas que tienen predisposición genética a padecerla. Se sabe que aparece con más frecuencia entre miembros de la misma familia.

Pueden padecerla tanto niños como adultos, y las estadísticas actuales muestran que la incidencia es mayor en mujeres que en varones, y que en Argentina 1 de cada 100 habitantes puede ser celíaco.

¿Cómo se presenta?:

La sintomatología clínica de la celiaquía puede ser variable y a veces poco llamativa, por eso el diagnóstico es con frecuencia tardío o no llega a efectuarse. Puede presentarse al comienzo de la vida o tardar años en manifestarse.
En los lactantes lo habitual es la aparición de defecaciones blandas, pero a veces los síntomas son: estreñimiento, anorexia, apatía e irritabilidad.
En los niños  suelen presentarse diarrea crónica, vómitos, distensión abdominal, falta de masa muscular, pérdida de peso, retraso del crecimiento, escasa estatura, descalcificación, inapetencia y mal carácter.
En adolescentes son frecuentes los dolores abdominales, falta de ánimo, rechazo a la actividad deportiva y retraso en el ciclo menstrual.
En los adultos:  descalcificación, diarreas, fracturas espontáneas, desnutrición, abortos espontáneos o impotencia.

Qué son y cómo afectan las proteínas:

Las proteínas se clasifican en dos grupos, prolaminas y gluteninas.
Las prolaminas reciben distintos nombres según el cereal de origen:

·         Trigo = gliadina
·         Avena = avenina
·         Cebada = hordeína
·         Centeno = secalina

El gluten de estos cereales es la forma más conocida de presentación de las prolaminas tóxicas para los celíacos, y la gliadina, que es la más utilizada en la industria alimenticia, constituye el mayor problema.
La avena no resulta particularmente dañina para el celíaco,  pero en su proceso de industrialización, puede mezclarse (contaminarse) con granos de trigo, cebada o centeno, que sí revisten mayores riesgos.

Alimentación recomendada:
El Instituto Nacional de Alimentación de nuestro país se ha ocupado especialmente de este tema, y en el artículo 9º del Decreto 528/2011 dio a conocer un Plan de Alimentación libre de gluten.
Consiste en eliminar totalmente el consumo de trigo, avena, cebada, centeno, sus derivados (TACC) y alimentos que pudieran estar adicionados de sus harinas (café, quesos, embutidos, yogur, helados, aderezos industriales, entre otros productos de consumo habitual)

Con un plan de alimentación se procura:

·   Suprimir el gluten
·   Mantener el apropiado peso corporal.
·   Recuperar y mantener el estado de buena nutrición.
·   Permitir la regeneración de la mucosa intestinal
·   Asegurar una motilidad intestinal adecuada
·   Evitar complicaciones a futuro.
·   Permitir el crecimiento y desarrollo óptimo en niños y adolescentes.

Tanto para personas que padecen enfermedad celíaca como para personas sanas, un plan de alimentación diario saludable y equilibrado desde el punto de vista nutricional deberá cubrir un 55-60 % de Hidratos de Carbono, 15-20 % de Proteínas y 25-30 % de Grasas del requerimiento energético diario (valor calórico total diario), y además debe cubrir con las necesidades diarias de vitaminas y minerales recomendadas.
En el caso que la persona con enfermedad celíaca se encuentre en un período agudo de la enfermedad, los requerimientos nutricionales deberán adaptarse a cada situación particular y al tratamiento médico pertinente.

Cuando se diagnostica en forma apropiada y se inicia una dieta sin TACC, la mucosa intestinal se normaliza.

Cómo elegir los alimentos apropiados:

Se debe fomentar en la persona celíaca el consumo de alimentos naturales que no contengan gluten (cereales sin gluten tales como: arroz, maíz, mijo y sorgo, verduras y hortalizas, frutas, legumbres, leche y derivados, huevos.
Utilizar sustitutos de pan sin gluten (arroz, maíz, legumbres) para mantener una ingesta adecuada de hidratos de carbono y calorías
Puede presentarse una intolerancia transitoria a la lactosa,  ante lo cual se deberá probar la tolerancia al yogur y el queso, y si persiste el problema recurrir a productos libres de lactosa que existen en el mercado.

MUY IMPORTANTE:
Leer atentamente las etiquetas de los alimentos y evitar aquellos que enumeren ingredientes que no puedan verificarse como libres de gluten por el fabricante.

¡
No todo es comer!

Desarrollar hábitos de vida saludables: dormir diariamente un mínimo de 7 horas, practicar de forma regular ejercicio físico y evitar situaciones habituales de estrés emocional, contribuyen positivamente al mantenimiento de un buen estado de salud. Tratar de mejorar los conocimientos acerca de la enfermedad: acudir a charlas o sesiones informativas que se propongan dentro de la comunidad a la que se pertenece, en la que ofrezcan nuevos conocimientos o perspectivas acerca de la enfermedad: tratamiento farmacológico, dieta, apoyo psicológico u otros temas de interés.
Existen asociaciones de celíacos en varios puntos del país, que poseen listados de marcas de alimentos procesados (tal como se los encuentra en los supermercados) que pueden consumirse sin peligro pues están exentos de gluten.

PARA LA FAMILIA:
Luego de conocido el diagnóstico, si bien se experimenta la tranquilidad de finalmente saber qué problema tiene el miembro de su familia celíaco, surgen también sentimientos de impotencia y preocupación  ¿Qué hacemos ahora?
El primer paso es informarse sobre este tema; consultar a un especialista que les aportará tranquilidad y las herramientas necesarias para armar una nueva forma de vida familiar, con hábitos apropiados y conocimientos suficientes para lograr una muy buena calidad de vida.

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