lunes, 16 de junio de 2014

Breve Reseña Histórica del Sanatorio Adventista del Plata



   RESEÑA HISTÓRICA

 Antecedentes históricos:  En el año 1895 llegó a la Argentina el enfermero noruego Ole Oppegard con el propósito de difundir en estas tierras el mensaje de la salud (tarea que ya había encarado fuertemente Elena G. de White a través de sus numerosos escritos), repartiendo impresos y trabajando como enfermero masajista.  De esta manera consideraba que podía sostenerse materialmente y a la vez realizar una obra de bien en favor del pueblo argentino.  Este primer adventista dedicado a la obra médica en Argentina trabajó mayormente en Buenos Aires;  durante un tiempo se radicó entre los escandinavos de Tandil, donde además de tratar a los enfermos, extendía el conocimiento de los principios del sano vivir mediante exposiciones en las casas de familia o en pequeños salones.


El lugar apropiado:  El año 1899 fue decisivo en la elección del lugar para el funcionamiento de un Colegio y, tiempo después, de un Sanatorio.  Los acontecimientos fueron determinando que el lugar definitivo par el Colegio y el Sanatorio Adventista del Plata fuera Colonia Camarero, en el distrito Palmar del departamento Diamante, en la provincia de Entre Ríos.  Este lugar presentaba aspectos favorables y otros notoriamente negativos.  Entre los favorables estaba la numerosa y entusiasta población adventista entre los alemanes del Volga radicados en la zona;  sin embargo resultaba negativo que el acceso a esta zona fuera tan dificultoso, sin medios de transporte regulares y con caminos muy precarios.
Pese a los escollos, las instituciones se establecieron al noroeste del camino Diamante-Crespo.

El Colegio inició su actividad en los 17 hectáreas donadas por Jorge Lust.  Diez años más tarde comenzaría a funcionar el Sanatorio en el terreno de 25 hectáreas que el Dr. Roberto Habenicht (personaje fundamental de la historia del Sanatorio) compró al vecino Godofredo Schancenpag.  Ambos terrenos eran contiguos.
El lugar en donde ambas instituciones se establecieron era la parte alta de una colina totalmente cultivada que impresionaba por la belleza del paisaje que ofrecía a la vista de los fundadores.

Primeros Profesionales:
El primer médico adventista llegó a Buenos Aires el 2 de Diciembre de 1901;  era el Dr. Roberto Habenicht.  Llegó con su esposa, Adela Allen, y dos hijos, procedente de los Estados Unidos.
El Dr. Habenicht había recibido su título de médico en la Universidad Estatal de Iowa, además de haber cursado estudios teológicos en el Colegio Adventista de Battle Creek, Michigan.
Ya en Buenos Aires se encontró con la difícil tarea de tener que aprender rápidamente el idioma castellano para poder ejercer la medicina.  Saber hablar en alemán fue de ayuda en su labor en esta zona entrerriana, a la cual se trasladó a comienzos de 1902, iniciando la obra médica en Crespo, lugar que eligió debido a que la población alemana era muy numerosa.

Resulta admirable lo que Habenicht se atrevía a hacer no contando con los elementos necesarios:  los tratamientos se daban en una pieza de su pequeña casa de familia, las operaciones –incluso las muy complejas tales como extirpación de tumores- también se realizaban en su casa, sobre alguna mesa.  El instrumental de cirugía se esterilizaba en el horno de la cocina.  Los hijos muchas veces cedían sus camas y dormían en el suelo a fin de proporcionar a los pacientes una atención de amor.
Finalmente, en 1903, el Dr. Habenicht decide trasladarse con su familia de Crespo a Camarero,  a fin de estar más cerca del Colegio Adventista allí establecido.
Contrario a lo que podríamos imaginar, la afluencia de pacientes no mermó por las distancias;  de día y de noche llegaban en carro quienes anhelaban recuperar la salud perdida.  En casa de la familia Habenicht, la esposa –que era enfermera- atendía esmeradamente a todos los que llegaban.  La hija, Cleo (hasta hace pocos años residente en Libertador San Martín, ya fallecida) narraba con entusiasmo incidentes de la vida de sus padres y la constante actividad en su casa.  Los pacientes siguieron aumentando y la idea de establecer un Sanatorio se robusteció en la mente de los directivos de la iglesia Adventista, de la feligresía y de los habitantes de estas colinas entrerrianas.

Llegó el tiempo de la Asamblea Anual que los adventistas realizaban con el propósito de tener reuniones espirituales y considerar la marcha de la obra evangelizadora.  La sede de ese año, 1907, sería la ciudad de Gualeguay.  Dicha Asamblea consideró favorable el deseo de establecer un Sanatorio en Camarero.  El acuerdo tomado en Gualeguay es el momento del nacimiento oficial del Sanatorio Adventista del Plata.

En 1908 el Sanatorio Adventista del Plata comenzó a funcionar oficialmente como una institución acreditada y reconocida, convirtiéndose en la primera institución médica adventista en Sudamérica.
 
Extraído de “El Poder de una Esperanza”;  Wensell, Egil.
Compilación:  Depto. RRPP e Institucionales SAP

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